Restauración de faros

El paso de los años, junto con las inclemencias meteorológicas, afectan al recubrimiento de los faros y nos hace perder visibilidad y, por lo tanto, seguridad al conducir. 

Todos los faros de los vehículos salen de fábrica con un barniz protector ultravioleta (UV) aplicado por el fabricante original y está diseñado para aguantar varios años.

Pero con los años, el uso, el clima y la luz solar oxidan esa capa haciendo que adquieran una apariencia gastada y opaca.
Este desgaste dificulta el funcionamiento correcto de los faros ya que impide la correcta emisión de luz.

Cuando esto ocurre hay dos opciones; reemplazar o restaurar. La sustitución de ambos sets de faros puede ser bastante cara.
Por eso, la restauración es una alternativa mucho más interesante y económica.
Los faros se restauran quedando como nuevos, y ofreciéndoles varios años más de vida funcionando en perfectas condiciones.